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![]() Collado Mediano Hombre y naturaleza a través del tiempo |
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Mamíferos silvestres El hombre ha considerado como competidores suyos a una serie de grandes depredadores que causaban daños en la ganadería o en la agricultura. Al mismo tiempo otros grandes vertebrados, como ciervos y gamos, fueron perseguidos para alimento o suministro de pieles. Los datos históricos indican que en Collado Mediano ha desaparecido el oso (siglo XIV-XV), el lobo y el lince (siglo XX). Sin embargo otros animales escasos en épocas pasadas han experimentado un fuerte aumento al cesar las actividades agrícolas y ganaderas, este es el caso del corzo, el jabalí y el zorro.
A partir de los año 60 también el jabalí hizo de nuevo su aparición. Aunque es abundante, es más fácil ver sus huellas que al animal, dadas sus costumbres nocturnas. Son frecuentes sus hozaduras en las praderas, donde busca bulbos y raíces. Durante el día suele permanecer escondido en las zonas espesas del bosque y el matorral.
Aves depredadoras Ciertas aves rapaces han resistido con éxito las injustificadas y continuas persecuciones a que han sido sometidas por el hombre. La mayor parte de ellas han retirado sus nidos a zonas menos frecuentadas, utilizando el resto de la comarca como territorio de caza. Actualmente, está penado por la ley matar o capturar a estos animales.
El cernícalo, aunque de menor tamaño, es junto con el ratonero, la rapaz más abundante, sobre todo en las zonas bajas y pobladas. Para capturar sus presas es frecuente verle volar quieto sobre un mismo punto, batiendo rápidamente sus alas. Suele criar en nidos abandonados por otros pájaros y ocasionalmente en las grietas de los muros de las iglesias.
Las aves que podríamos llamar carroñeras también están presentes en Collado Mediano. Su alimentación depende de los restos de otros animales muertos. Tiempo atrás fueron más abundantes, incluso algunas otras especies hoy ya desaparecidas como el quebrantahuesos, que se alimentaba de los huesos de los cadáveres, eran fáciles de contemplar en la Sierra de Guadarrama. La silueta del buitre leonado es aún frecuente de ver. Más raramente, también la del buitre negro. Las causas de esta reducción parecen ser debidas a la menor abundancia de cadáveres de grandes animales, ocasionado por la casi desaparición del numeroso ganado que pastaba no hace muchas décadas por esta región. También, las molestias causadas a los nidos por los excursionistas, han forzado a estas aves a anidar en lugares más apartados y abruptos de la Sierra.
En el nido que existe sobre la torre de la iglesia, cada año, una pareja de cigüeñas suele criar dos o tres pollos. Durante el mes de mayo y primeros días de junio podemos ver a las crías tomando sus "clases" de iniciación al vuelo. Durante los meses del verano, especialmente en las horas más calurosas del día, las cigüeñas abandonan sus nidos para concentrarse en las orillas de los humedales y pantanos de la zona. En Manzanares el Real, donde hay una numerosa colonia de cigüeñas, en los meses de julio y agosto las podemos ver agrupadas por decenas, compartiendo las playas que se forman en el contorno del Embalse de Manzanares con patos y garzas.
Pájaros del Cerro del Castillo El hecho de que el cerro haya sido durante mucho tiempo terreno de caza libre, muy próximo al pueblo, hace que muchas especies de aves, sobre todo las más buscadas por los cazadores, se hayan hecho muy escasas y raras. Sin embargo, bastantes pájaros pequeños como los pinzones, escribanos, collalbas, herrerillos, totovías, currucas, etc. son abundantes y fáciles de observar. La diversidad y distribución de la fauna de pájaros refleja las características de los distintos territorios que existen en los alrededores del cerro: zonas de rocas, zarzales, pinares, prados, encinares, etc. Cada zona tiene su fauna de pájaros característica debido a que estos se han adaptado a alimentarse, esconderse o construir sus nidos en los distintos tipos de estados del suelo y la vegetación. Así el abandono de las zonas cultivadas se ha reflejado en la disminución de algunas especies características de estas áreas, como las alondras y las terreras. La fauna de pájaros no es la misma en verano que en invierno. En verano, podemos ver pájaros como las golondrinas, tórtolas, codornices, etc. Pero en Collado Mediano hay especies que aumentan mucho en invierno: mosquiteros, petirrojos, currucas, zorzales, etc.
Aves de los prados En primavera, junto a las cigüeñas, en los prados de Collado podemos observar a las codornices, que escondidas entre la hierba dejan oír su típico "uit-uit-uit". Es difícil hacerlas volar, sobretodo en la época de la cría, pues escapan a peón entre la hierba. El vuelo es bajo, recto y ruidoso. Su pequeño tamaño les permite camuflarse con gran facilidad entre las hierbas y matas existentes en los prados. La mayoría de nuestras codornices pasan el invierno en África, a diferencia de otros parientes cercanos como las perdices que son sedentarias.
Aves del encinar
Uno de los pájaros más típicos del encinar es la paloma torcaz, que hace unos nidos muy rudimentarios con ramitas secas. En invierno se alimenta de bellotas y en verano de granos.
Pájaros favorecidos por la presencia del hombre
Igualmente se han visto favorecidos otros pájaros emparentados con los cuervos, como las grajillas y las urracas, que son omnívoros (es decir, comen de todo). El abandono de basuras y residuos por el hombre y la ausencia de otros depredadores, ha hecho que proliferen notablemente. Pero como pueden destruir los nidos de otras aves, su abundancia resulta perjudicial.
En primavera y principios del verano, el Cerro del Castillo permite la observación de distintas especies de mariposas. En Collado existen unas 50 especies diurnas y un número mucho mayor de nocturnas. Estos y otros insectos se alimentan de plantas y flores, y a su vez, ellos son alimento para pájaros y otros animales.
Entre las numerosas mariposas blancas, está la inconfundible mariposa del majuelo. Se distingue de las demás porque tiene todas sus nerviaciones destacadas netamente sobre el fondo blanco, lo que le da un aspecto de gasa. Su oruga vive en el majuelo o espino blanco.
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